Me desperezo suavemente envuelta en el calor del edredón.
No hay prisa, es domingo.
El perfume de las sábanas invita a respirar profundo y ronronear con la almohada.
El perfume de las sábanas invita a respirar profundo y ronronear con la almohada.
De refilón, con los ojos entreabiertos, miro el reloj: buena hora para quedar un ratito más en la cama y seguir despertando.
Vagamente recuerdo lo recién soñado, un gracioso argumento dadaísta con personajes híbridos donde pasado y surrealismo se mezclan confusos.
Sonrío y suspiro profundamente, ¡qué cosas pasan por el subconsciente!.
Tomo el albornoz y me acerco a la ducha.
Tomo el albornoz y me acerco a la ducha.
La fina lluvia caliente recorre mi cuerpo, fragancias de rosas y jazmines estimulan el amanecer de los sentidos.
El agua penetra por cada poro de mi piel mientras nubes de espuma blanca se deslizan hasta los pies.
Me envuelvo en la toalla y salgo descalza al pasillo.
Me envuelvo en la toalla y salgo descalza al pasillo.
El contacto con la cálida madera del suelo se alterna con pisadas húmedas sobre las alfombras que conducen a la cocina.
Una luz radiante atraviesa los cristales y se acomoda sobre los azulejos del suelo.
Una luz radiante atraviesa los cristales y se acomoda sobre los azulejos del suelo.
Desde la ventana se divisa una mañana espléndida.
Al fondo los montes presiden altivos despojados ya de su gorro blanco. Solo en algunas cimas lejanas se vislumbra la perpetua nieve.
Paseo de puntillas hasta mis zapatillas abandonadas junto a la cadena de música. A veces me las quito para marcar unos pasos de baile y allí permanecen esperándome.
Preparo el café, caliento la leche y busco en los armarios algún dulce, preferiblemente chocolate negro; sólo los domingos me doy el caprichito de enriquecer mi desayuno.
El hogar se inunda con aromas de café recién hecho y melodías de canciones que evocan, entre renglones partidos, momentos del ayer.
Paseo de puntillas hasta mis zapatillas abandonadas junto a la cadena de música. A veces me las quito para marcar unos pasos de baile y allí permanecen esperándome.
Preparo el café, caliento la leche y busco en los armarios algún dulce, preferiblemente chocolate negro; sólo los domingos me doy el caprichito de enriquecer mi desayuno.
El hogar se inunda con aromas de café recién hecho y melodías de canciones que evocan, entre renglones partidos, momentos del ayer.
Suena Michael Bolton ...
... y la vida continúa.


27 comentarios:
Qué divina tu mañana de domingo... Eso se llama VIVIR y además, feliz. Besitos Ana, la vida sigue.
Precioso y relajante despertar. Oye… has tenido suerte que si te cuento mi despertar rompería toda la armonía de tus letras.
Dos días seguidos, sábado y domingo a las nueve de la mañana comienzan a golpear en el piso de encima ¡Ag! Ya puedes figurarte mi mal despertar y la impotencia de no poder tirarle a mi gracioso vecino una zapatilla a la cabeza (no soy agresiva) pero…. ¡Ag!
Mi preciosa amiga, te dejo un biquiño lleno de ternura. ¡Guapa!
Jopelines, que bonito despertar!
Las mañanas de los días libres, son para cada uno. Tranquilo, sereno y feliz, muy feliz.
Que bonito escribes
Un abrazo tranquilo de domingo
Lluis
que el día haya continuado como ese despertar!
y si no es mucho pedir que sean cálidos todos los dias y llenos de ilusiones.
genial, espero que el resto de tus dias sea asi...besitos
Un relato delicioso.
Saludos
hola Ana. ¿sabes? Ayer cuando me desperte,se veia la luna en un cielo ya amanecido, desde mi ventana. Pense en describir eso de alguna manera pero... y mira por donde tu lo has hecho estupendamente.
Gracias por tus palabras en mi blog.
Un abrazo.
relato de domingo, genial Ana!
un abraciño pra ti!
Qué bonito tu escrito! Qué mañana de Domingo más dulce, aromática y tranquila!
Gracias por compartirla, por adornarla con la preciosa imagen.
Feliz semana también aunque con un poquito más de esfuerzo te deseo una semana igual que tu mañana de Domingo.
Un abrazo.
http://fomentaeltrueque.blogspot.com/
a ver que os parece
Hace siglos que no puedo remolonear, ni quedarme un ratito, ocioso y divagante en la cama: soy esclava de mis animalitos, que tienen u reloj interior que los hace despertar y llamarme. Fíjate hasta qué punto, que mi caballo Cuco, si tardo en abrirle la puerta, se lía a coces con ella y se oye en toda la aldea...Disfruta tu suerte y la maravillosa manera de expresarla.
Ana, he puesto eso que te vengo diciendo que voy a hacer en el Sol, espero que no te moleste...
besitos
Bueno te encontré de casualidad, ya que no puedo entrar a tus otros blogs, me gusta este diario.
Me encanta un despertar como este.
Aqui me tienes admirandote.
Un besote.
Rocío
COMO TÚ QUIERAS
Bajo el sol tropical de las Antillas
marchítase la flor;
como ella palidecen tus mejillas
al fuego del amor.
Mas la pálida rosa, vida mía,
la reina es del pensil,
y la besan, temblando de alegría,
las auras del abril.
Sé, en buen hora, la rosa que fragante
al aura da su olor,
y yo seré... la brisa susurrante,
la brisa del amor.
jose benitez
Estoy seguro que tuviste un domingo magnífico. Si empezó así...
Saludos, desde Andalucía.
Pequeñas y bellas felicidades del instante, de esas que hacen la vida agradable y ponen una sonrisa en los labios. Besitos, linda.
divina realidad de un domingo para descansar.
Besos
Hola: Soy la mujer de siempre, que llega de momentos de ternura a ofrecerte mi nueva casa en donde siempre habrá un lugar para ti.
Mil abrazos
Envidia de mañana de Domingo, atesorando paz y calma...
Gracias Ana por tu compañía en la distancia, en estos complicados días que acabamos de pasar y que las letras acortaban cada día.
Verás como la primavera llega antes de lo previsto y cargada de sorpresas. Ojala sea así y tus esfuerzos den sus frutos.
Un beso y ánimo
Me gusto sobre todo este pasaje:
Vagamente recuerdo lo recién soñado, un gracioso argumento dadaísta con personajes híbridos donde pasado y surrealismo se mezclan confusos.
Sonrío y suspiro profundamente, ¡qué cosas pasan por el subconsciente!.
Bello texto.
Os Domingos são assim, reconfortantes !
Beijo
un abrazo a ti, gracias
como siempre un placer leerte y pasar por tus letras.
Un abrazo
Hola Ana. Se respira mucha dulzura, mucho saber apreciar el día a día... Me gusta.
Y la vida continúa,
la vida pasa,
y siempre amanece.
Besos y abrazos para todos.
Bonito despertar, que seguro que era el anuncio de un bello domingo.
Saludos
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