sábado

Aquellas no volverán


La brisa peinaba los mechones de pelo despejando la mirada. Lentamente se acercó hasta el final de la reja que protegía la entrada. Dudó de nuevo, llevaba meses meditando la decisión, valorando todas las opciones posibles, incluso las casi imposibles. Sabía que cualquiera de ellas contenía un elevado riesgo e inevitablemente daños colaterales. No temía su propio dolor pero le daba pánico el que produjese a los demás, especialmente a los más débiles.

Buscó en su bolso la billetera donde guardaba más recuedos que papel moneda. Escudriñó en cada pestaña hasta encontrar una foto sepia impresa en papel de escritorio, arrugada en las esquinas y de fondo borroso. El cartucho de tinta estaba casi agotado cuando él se la envió por correo, orgulloso de sus dos tesoros. Relataba emocionado cómo nacieron, sus miedos e ilusiones, el susto cuando la pequeña casi se ahoga en la playa donde veranea toda la familia.

Con la yema de los dedos acarició su rostro, piel sobre papel. Besó su mirada, sus labios, su pelo. Abrazó la foto contra su pecho mientras los ojos mojaban el viento. Apoyó en la reja su tembloroso cuerpo refugiando su cara entre los mechones de pelo.

Pasaron minutos, o solo segundos, de tiempo parado en el tiempo.

Guardó la foto en el billetero, frotó las mejillas con el anverso de la mano y giró sobre sus pies para seguir caminando.

11 comentarios:

Ligia dijo...

Un relato precioso, Ana. ¡Qué difícil se nos hace a veces tomar decisiones! Y relacionadas con el amor, más todavía... Abrazos

DAlEtO dijo...

solo puedo decirte algo : maravilloso

Aniña dijo...

genial!!


que bello por dioxx!!

besitos

Loretxu dijo...

Estoy con el alma en un hilo!
Me ha encantado lo que has descrito, es una maravilla!!
lo leo y entiendo a la perfección ese sentimiento.
Y sé lo que cuesta girar los pies para "seguir" caminando...
Precioso Ana!!!

celtaj dijo...

No volverán... pero su regalo perdurará siempre. Y los lazos íntimos que tejieron también perdurarán.

Otras vendrán... y podrán tejer otros lazos, y podrán cruzar nuestra mirada, y querernos de nuevo....

Un abrazo.

PIZARR dijo...

No se si son vivencias propias o literatura, pero de cualquier manera me ha llegado al corazón Ana.

Feliz día a ti también, aunque lo que de verdad deseo es que no haya que celebrar nunca un día de la mujer, porque sea tan igualitaria su vida respecto a la del hombre que sea impensable una celebración.

Un beso

piruleta dijo...

guardan siempre mucha emotividad tus palabras, grandes sentimientos, cuando leo es como si fuera música lo que descifro...
gracias por escribir
Un abrazo
Lluis

Luna Azul dijo...

Muy bonito lo que has escrito, sea realidad o ficción.
Lo importante es seguir caminando.
Un abrazo y feliz domingo

Ana dijo...

Feliz día a todas las Mujeres y Hombres que luchan por la Igualdad.

Mi agradecimiento a todas las personas que en el pasado y en el presente desean una sociedad donde todos disfrutemos de los mismos derechos y oportunidades.


LIGIA: así es, tan difícil como dolorosa. Un abrazo.

DAITO: gracias por su vista y sus palabras.

ANIÑA: besos preciosa.

LORETXU: seguimos caminando sin perder la esperanza, sin tirar la toalla, pero cuesta verdad?

CELTAJ: Las del pasado nunca volverán, pero las presentes siguen ahí buscando su nido, revoloteando sin cesar. Seguiremos soñando y luchando, aunque duela.

PIZARR: los sentimientos son auténticos; las pinceladas, licencias literarias, simbologías, paralelismos... una forma de expresar las emociones. Muxus bihotza.

PIRULETA: a veces peco de sentimentalismo, pero aún expreso menos del que siento.
Un abrazo.

LUNA AZUL: seguir caminando, seguir sintiendo, seguir amando y seguir viviendo.
Feliz domingo para ti también. Besos.

Isabel dijo...

Feliz día, mi luchadora favorita. Hermoso relato, el tiempo se va y nos deja los recuerdos, pero no se puede vivir de ellos, hay que seguir avanzando, tomando decisiones, por difíciles que parezcan. Eso es vivir, amiga. Besos.

ada dijo...

La vida también se compone de recuerdos que pueden traspórtanos a la felicidad ¿ Que seria de nosotros sin pasado?
Precioso texto mi amiga Anusquiña.
Biquiños y abrazos