Yo le busco,En el mundo que me ahoga,
Que me abraza y que me olvida
En la prisa de la gente,
A la vuelta de la esquina,
Y tu te escapas,
Como el pez de las orillas,
Como el día de la noche,
Siempre cerca y no se mira.
Nunca se mira...
Yo quisiera,
Encontrarnos cara a cara,
Retomar desde la herida,
Atrevernos desde cero,
Sin reservas ni mentiras,
Y entregarse sin temores,
A la luz de un nuevo día,
Siempre en busca de ilusiones,
Por la huella de la vida,
Y me encuentro todas las noches
A esta cama tan vacía,
Y me la lleno con historias, aventuras y malicias,
luego viene su recuerdo,
y canción de despedida,
y me encuentro noche a noche,
en el punto de partida.
Y la mañana me despierta,
Y desayuno un nuevo día,
Y lo pinto de colores,
Por si vuelves vida mía,
Y me disfrazo de poeta,
De juglar de Andalucía...
Cada silencio esconde sentimientos cosidos a los pliegues del alma, razones mudas que encadenan ilusiones vencidas por soledades y decepciones inherentes a la vida.
Y se rebela el corazón caliente y tira la toalla la ilusa confesa en la lucha diaria entre ser y no estar.