domingo

Tiempo al tiempo


Una lágrima es eso que humedece los ojos del mundo, y que el mundo se empeña en ocultar.
Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo,
por demostrar fortaleza
y queda en la garganta, apretada en el corazón comprimiéndolo todo.
Es tan profunda que no sabemos con certeza de dónde nace, ni si podrá morir alguna vez.
A veces una lágrima cicatriza una herida,
lava una pena
y ablanda el corazón.
Una lágrima es un recuerdo, una angustia,
una desesperación,
un interrogante.

Una lágrima puede ser a veces el comienzo del perdón,
la primera luz de la rectificación,
que hace estrechar
una mano.

Una lágrima puede ser rebeldía o arrepentimiento.
Odio.
Amor, luz o sombra.
Una lágrima puede ser el sueño desvanecido,
que rozó nuestros párpados
o el amor perdido que aun está dulce, húmedo.

Una lágrima es a veces la gota mágica que hace
cambiar por dentro,
cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda.
Cuando la derramamos en el corazón querido,
o en la intimidad de la amistad la lágrima une, estrecha, funde.

La lágrima transforma, enseña,
disuelve los rencores,
las espinas, las malas yerbas que van creciendo e impidiendo acercarse, abrazarse, comprenderse.

La lágrima descubre, impotencia, dolor, decepción;
el que ignora los motivos por los que las derramas, no te conoce.

..!! Dichosos los que saben llorar!!!

Mañana será otro día

sábado

Benevolencia


Cuidando de buscar la Verdad según los demás,
cada vez se retiraba más de mí …
Ahora ando sólo conmigo mismo,
y no hay otro más que yo;
no obstante, no soy él…
Una vez entendido esto,
estoy con Él cara a cara.

* * *

No busquéis el camino en los otros,
en un lugar lejano;
el camino está bajo nuestros pies.


Ahora viajo solo…
Pero puede encontrarlo en todas partes;
ciertamente, él es ahora yo,
pero ahora yo no soy él.
Así también, cuando encuentro lo que encuentro,
Puedo obtener la verdadera libertad.

* * *

Recuerdo la época en que no tenía visión (satori),
cada vez que oía la flauta mi corazón se afligía.
Ahora no tengo sueños vanos en mi almohada,
me limito a dejar que el flautista ejecute el son que le plazca.



El Zen termina donde empieza la práctica de la Vía, es un anillo sin principio ni fin.El Zen termina donde empieza la práctica de la Vía, es un anillo sin principio ni fin.

miércoles

Sabiduría Zen - Vivir como las flores


- "Maestro, ¿qué debo hacer para sentirme bien? Algunas personas hablan demasiado. Otras son ignorantes. Otras, indiferentes. Odio a las mentirosas y sufro con las que calumnian"

- "Pues, vive como las flores", le dijo el maestro.

- "¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- "Pon atención a esas flores", continúo el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.

"Nacen en el estiércol y sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo amargo de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarte...
Ejercita, pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene de afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Entonces te harás el bien a ti.
Eso es vivir como las flores".
Sabiduría Zen

viernes

La decisión de Fabián

Morir en silencio

sufrir viviendo

El constante dolor del alma y el cuerpo, el cansancio de sentirte enferma y sin autoestima. El problema de no encontrar un trabajo adecuado, la incomprensión de los ignorantes, el abandono de la sociedad, la impotencia de la ciencia que no encuentra cura y de los facultativos que adolecen de criterios testados y tratamientos eficaces.

Después de doce años que fui diagnosticada como fibromiálgica crónica aguda con episodios álgidos frecuentes, ahora me remiten a la unidad de dolor, consumir morfina, practicar Tai Chi, meditación y relajación, pasear, intentar llevar una vida lo más normal posible y colocarme un buen chubasquero para que ninguna tormenta afecte mi ánimo.

Y así per secula seculorum.

Y me siento afortunada porque aún puedo sonreir.

http://www.fibromialgia.com